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María Davis: una charla sobre trata de personas puso el foco en la explotación sexual, laboral y los nuevos riesgos digitales
- Publicado: Jueves, 13 Agosto 2026 22:08
La diputada provincial María Davis encabezó una exposición sobre trata y explotación de personas en la que abordó el marco legal argentino, las modalidades de captación, la explotación laboral y sexual, la vulnerabilidad de niños y adolescentes y el crecimiento de los delitos en el ciberespacio.
La jornada abordó la explotación sexual y laboral, los factores de vulnerabilidad y el creciente uso de redes sociales, inteligencia artificial y nuevas tecnologías para captar y explotar víctimas. También se analizó el marco legal argentino para la prevención y persecución de este delito.
La trata de personas, sus nuevas modalidades y el desafío que representa el avance de la tecnología fueron los principales ejes de una jornada de capacitación desarrollada en La Silleta, Campo Quijano en un encuentro realizado en un espacio de La Libertad Avanza Salta.
Durante la exposición se remarcó que la trata constituye una grave vulneración de los derechos humanos y que no debe asociarse exclusivamente con el traslado de personas de un lugar a otro. La legislación argentina define el delito a partir del ofrecimiento, captación, traslado, recepción o acogida de personas con fines de explotación, tanto dentro del territorio nacional como desde o hacia otros países.
Uno de los aspectos centrales de la capacitación fue precisamente derribar algunos de los mitos que todavía rodean a la trata de personas: que solamente afecta a mujeres, que necesariamente debe existir un viaje, que se limita a la explotación sexual o que una persona no puede ser víctima si inicialmente aceptó una determinada propuesta.
La normativa argentina establece expresamente que el consentimiento de la víctima no exime de responsabilidad a quienes participan de la trata o explotación, un elemento fundamental para comprender situaciones en las que la captación comienza mediante una oferta laboral, una relación de confianza o una propuesta aparentemente legítima.
Del engaño tradicional a las redes sociales
Otro de los puntos destacados estuvo relacionado con la transformación de los mecanismos utilizados para captar víctimas.
Las fotografías de la presentación muestran que se analizaron las conexiones entre trata de personas y ciberespacio, incluyendo nuevas formas de captación laboral y sexual a través de redes sociales y chats, documentación falsa, explotación sexual en entornos digitales y utilización de nuevas tecnologías.
La exposición también incorporó un fenómeno que plantea nuevos desafíos: la inteligencia artificial y los llamados deepfakes, capaces de producir o manipular imágenes y contenidos digitales.
En ese contexto, se planteó la necesidad de incorporar herramientas tecnológicas a la prevención y detección, mediante análisis de fuentes abiertas, generación de alertas, bases de datos y sistemas de reconocimiento, dentro de los límites y garantías establecidos por la legislación.
Vulnerabilidad: no existe un único perfil de víctima
La capacitación también abordó los factores que pueden incrementar la vulnerabilidad frente a las redes de explotación.
Entre ellos se mencionaron situaciones migratorias, edad, dificultades de comprensión o comunicación, barreras idiomáticas y determinadas condiciones sociales que pueden ser aprovechadas por los tratantes.
La problemática tampoco se limita a la explotación sexual. La legislación contempla, entre otras situaciones, trabajos o servicios forzados, esclavitud o servidumbre, explotación de la prostitución ajena, pornografía infantil, matrimonio forzado y extracción ilegítima de órganos, fluidos o tejidos humanos.
Explotación sexual y protección de niños y adolescentes
Uno de los segmentos más sensibles de la jornada estuvo dedicado a la explotación sexual y al material de abuso sexual infantil.
El mensaje transmitido durante la presentación fue contundente: detrás de cada material de abuso existe una víctima real y su circulación puede prolongar el daño y la revictimización.
Precisamente por ello, el desarrollo tecnológico presenta una doble dimensión: las mismas herramientas digitales que pueden utilizarse para captar, engañar o explotar también pueden convertirse en instrumentos para detectar patrones, investigar redes criminales y prevenir delitos.
El marco legal argentino
La exposición repasó además la Ley Nacional 26.364 de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas, sancionada en 2008, y su modificación mediante la Ley 26.842, sancionada en 2012.
La legislación no solamente establece mecanismos de persecución penal, sino también derechos y garantías para las víctimas y una estructura de coordinación institucional. Actualmente contempla un Consejo Federal para la Lucha contra la Trata y Explotación de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas, integrado por representantes nacionales, provinciales, judiciales, legislativos, del Ministerio Público Fiscal y de organizaciones de la sociedad civil.
Una problemática que atraviesa fronteras
La exposición también hizo referencia al Protocolo de Palermo, instrumento internacional adoptado para prevenir y combatir la trata de personas, proteger a las víctimas y fomentar la cooperación entre los Estados.
Argentina aprobó ese instrumento mediante la Ley 25.632. Su definición contempla la captación, transporte, traslado, acogida o recepción de personas mediante mecanismos como amenazas, fuerza, fraude, engaño o abuso de una situación de vulnerabilidad con finalidad de explotación.
La capacitación recordó además la magnitud internacional del fenómeno.
Un delito que también cambió con la tecnología
La jornada dejó planteado un concepto central: la trata de personas no es un fenómeno lejano ni necesariamente visible.
Una oferta laboral demasiado atractiva, un contacto mediante redes sociales, una persona que construye una relación de confianza, un ofrecimiento realizado mediante un chat o la utilización fraudulenta de imágenes pueden convertirse en mecanismos de captación.
El desafío actual, por lo tanto, ya no consiste solamente en perseguir las formas tradicionales de explotación. También exige prevención, información, capacitación y capacidad tecnológica para detectar modalidades que se trasladaron al espacio digital.
Y allí aparece probablemente una de las conclusiones más importantes del encuentro: conocer cómo funciona la trata es también una herramienta de prevención. Frente a un delito que se adapta a las nuevas tecnologías y aprovecha las situaciones de vulnerabilidad, informar puede ser el primer paso para evitar que una persona termine convertida en víctima.
Línea 145: denunciar puede salvar una vida
Ante una situación de trata o explotación, o incluso frente a una situación dudosa, se puede recurrir a la Línea 145. Es gratuita, funciona en todo el territorio argentino las 24 horas de los 365 días del año y las denuncias pueden realizarse de manera anónima













