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Amenazas al intendente de Metán: la causa ya tiene un imputado y el hecho sacude a la política local
- Publicado: Domingo, 12 Abril 2026 22:34
La ciudad de San José de Metán quedó atravesada por un episodio de fuerte gravedad institucional luego de que el intendente José María Issa denunciara haber recibido mensajes intimidatorios en su teléfono celular, con referencias directas a su grupo familiar.
Según informó oficialmente el Ministerio Público Fiscal de Salta, los mensajes fueron enviados los días 2 y 3 de abril de 2026 desde un número desconocido, lo que dio origen a una investigación penal.
La causa avanzó en pocos días. El fiscal penal 2 de Metán, Gonzalo Gómez Amado, imputó de manera provisional a un hombre de 42 años por el delito de amenazas agravadas en dos hechos, y además solicitó que continúe detenido mientras se profundizan las medidas dispuestas para esclarecer lo ocurrido. La línea investigativa se apoyó, entre otros elementos, en el análisis de datos telefónicos, que permitió vincular la titularidad de la línea desde la cual habrían salido las amenazas con el ahora imputado.
De acuerdo con la información publicada por distintos medios salteños, el caso no quedó limitado al jefe comunal. También se reportaron amenazas dirigidas al subsecretario de Seguridad municipal, Federico Delgado, presuntamente desde el mismo número telefónico. Ese dato agrava el cuadro general, porque ya no se trata solamente de una intimidación personal contra el intendente, sino de un hecho que impacta de lleno sobre el funcionamiento institucional del municipio y sobre áreas sensibles vinculadas a la seguridad local.
En términos políticos, el hecho excede la crónica policial. Cuando un intendente en funciones es amenazado y en esos mensajes se menciona a su familia, lo que está en juego no es sólo la integridad de una persona, sino también la posibilidad de condicionar decisiones de gobierno mediante el miedo. Por eso, el caso merece una lectura institucional clara: cualquier intento de presión mafiosa o anónima contra autoridades elegidas democráticamente debe ser investigado hasta las últimas consecuencias, sin relativizaciones ni especulaciones. Los medios locales reflejaron justamente esa preocupación al describir el episodio como una señal alarmante para la vida pública de Metán.
La investigación judicial sigue abierta. Por ahora, el dato concreto y verificable es que existe una denuncia formal, una persona imputada, medidas probatorias en marcha y un pedido fiscal para que el acusado permanezca detenido. En un contexto donde muchas veces circulan versiones interesadas o sobreactuadas, lo relevante es distinguir entre ruido político y hechos comprobados: en este caso, los hechos ya fueron judicializados y cuentan con intervención expresa del Ministerio Público Fiscal.













