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Municipios al límite: crisis económica y tensión política en el Valle de Lerma
- Publicado: Viernes, 17 Abril 2026 00:22
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Mientras crecen los pedidos de destitución, denuncias e internas en los Concejos Deliberantes, intendentes advierten: "no hay plata".
En un contexto donde "falta de todo", decir que "no hay plata" dejó de ser una frase exagerada para convertirse en realidad cotidiana. Los municipios del Valle de Lerma atraviesan uno de sus momentos más delicados. A la caída de recursos, la paralización de la obra pública y el aumento de la demanda social, ahora se le suma un condimento que inquieta puertas adentro: la creciente presión política y las maniobras de desgaste.
Aunque 2026 no es un año electoral, varios intendentes reconocen, en voz baja, que sí es un año de fuerte disputa política. "No se vota, pero se desgasta", resumió uno de ellos en diálogo reservado con El Tribuno. La frase sintetiza el clima que se respira: una combinación de crisis económica y movimientos de distintos sectores que empiezan a tensionar las gestiones locales.
En localidades donde el empleo es mayormente estacional, la situación se vuelve aún más crítica. La demanda de asistencia crece sin pausa y los recursos no alcanzan. "Hay gente que no tiene ni para comer, y ahora tampoco hay medicamentos. Decir que no, o que no hay, se vuelve muy difícil", admitió un jefe comunal, reflejando el drama social que golpea de lleno a los municipios. La ecuación es compleja: menos fondos de Nación, caída en la coparticipación y programas que dejaron de llegar. Con ese panorama, sostener servicios básicos ya es un desafío, y cualquier margen para obras o políticas de desarrollo prácticamente desapareció.
Cuestión política
Pero el problema no es solo económico. Según deslizan varios intendentes, comenzaron a intensificarse movimientos políticos, tanto desde la oposición como desde sectores internos, que buscan capitalizar el malestar social. En particular, apuntan a espacios emergentes como los Libertarios, que tras una buena performance electoral en la región, ahora endurecen su postura en los Concejos Deliberantes.
El resultado es un escenario de alta conflictividad institucional. No hay municipio del Valle de Lerma que hoy no tenga algún frente abierto:
En La Merced: la crisis social y los problemas generados de la muerte de un menor en manos de un chofer del intendente Javier Wayar, se combinan con pedidos de destitución contra el intendente. El clima político escaló al punto de plantearse una posible intervención, en medio de disputas internas y externas
En Rosario de Lerma: piden la destitución como concejal de Matías Cruz, un referente Kirchnerista que ocupó la presidencia el cuerpo hasta hace unos días, y por lo visto dejó un tendal de irregularidades.
En Campo Quijano: los concejales libertarios chocan con el oficialismo y cuestionan abiertamente la gestión de Lino Yonar
En El Carril: los reclamos por falta de rendición de cuentas, incluso en eventos tradicionales como el festival local, alimentan nuevas tensiones en medio de reclamos de algunos sectores del concejo contra el intendente Efraín Orosco.
El problema que subyace a todo este conflicto es la gente y sus necesidades imperiosas que no hayan respuestas por falta de recursos. No hay ayuda alimentaria adecuada ni dinero para medicamentos. Lo básico.
La oposición acusa falta de gestión
Desde el oficialismo local, la respuesta apunta a la falta de recursos como raíz de un problema a nivel nacional. "Nos piden obras, pero los fondos no llegan. La coparticipación cayó y Nación se retiró. Es fácil reclamar desde el discurso", señalan. Porque del otro lado, la oposición especialmente los libertarios, acusa falta de gestión, pero ellos no ayudan, presentan proyectos grandilocuentes sin sustento real. Y dicen que no los podemos ejecutar por falta de capacidad".
En el medio queda la gente. Con bolsones de mercadería cada vez más reducidos, mayor demanda de medicamentos, asistencia alimentaria y soluciones habitacionales, los municipios se ven desbordados. La presión social crece al mismo ritmo que se achican las respuestas. Un intendente y un legislador de la región lo sintetizaron con crudeza: el Valle de Lerma atraviesa un proceso de ebullición política que recién empieza a mostrarse. "Cuando falta la plata, sobran los problemas", deslizaron. En este escenario, los intendentes enfrentan no solo la falta de recursos, sino también una disputa política que, lejos de aportar soluciones, amenaza con profundizar el caos.
Fuente El Tribuno
